Visitantes

Mostrando entradas con la etiqueta Thrash Metal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Thrash Metal. Mostrar todas las entradas

viernes, 22 de diciembre de 2017

Entrevista: Parasyche

Queremos aprovechar este espacio para decirles que Sail Away no solamente está de regreso, sino que también vamos a expandir el contenido a cine, literatura, series y muchos otros temas que nos puedan parecer interesantes. Esperamos que lo disfruten tanto como nosotros.


Author’s note: if you want to read the English version of the interview, go here.
Nota del autor: si quieren leer la versión en inglés de la entrevista, vayan para acá.

Uno de los aspectos que me encantan de la música es encontrarme con alguna banda o  artista que prácticamente sale de la nada y te saca de esa rutina o  estancamiento en el que te has encontrado, musicalmente hablando. Esto es algo que suele pasar mucho en el Metal: te encuentras con todo tipo de bandas que te pueden sorprender y emocionar con buenas canciones y buenos álbumes de extensa variedad.

Lo que no esperaba, tras unos seis meses escuchando básicamente las mismas bandas y álbumes, era encontrar a un grupo de tan alta calidad como Parasyche por YouTube. Oriundos de Chile, esta agrupación que apenas está comenzando y cuyo debut, Insanity Origins, salió este mismo año y practican una mezcla fascinante de Heavy Metal, Thrash y Progresivo que les recordarán a una infinidad de agrupaciones clásicas de ese estilo, pero al mismo tiempo con su propio sello, su propia impronta. Un álbum que vale la pena y que ha sido mi favorito de este año.

Así que, deseoso de volver a poner el blog en el ruedo, decidí contactar a los muchachos de Parasyche para una muy buena entrevista donde pudimos hablar de influencias, las dificultades del negocio de la música, el ya icónico video de covers que lospuso en el mapa y muchas otras cosas de estos excelsos músicos que, vale la pena destacar, también son grandes personas y eso se aprecia.

Las respuestas están conformadas por Nico Borie (vocalista y segunda guitarra), Nicolás España (baterista), Cristian Suárez (bajista) y Matías Becerra (guitarra principal). Sin más preámbulos, aquí les dejo la entrevista.

KT: la primera pregunta que suelo hacerle a mis entrevistados es por qué se dedicaron a la música. ¿Qué los inspiró?
MB: a principios del 2010 tenía en mente formar una banda de Metal que pudiera estar al nivel de mis ídolos musicales, que eran Megadeth, Metallica, Opeth, Dream Theater, Pantera, Rage, entre otros. Luego armamos la primera formación estable con Nico España y Nico Borie y además de compartir ese lado musical, nos dimos cuenta de que queríamos experimentar y lograr un equilibrio musical que fuera fresco, pero que gustara. Finalmente definimos nuestra identidad y está basada en la versatilidad musical y en tratar de expresar de manera fiel y enérgica algunos aspectos de la vida de las personas como frustraciones, locura y otros.

NB: a mí cuando niño me inspiró mucho ver los videoclips de bandas como System of a Down, Alien Ant Farm, Gorillaz, Linkin Park. La energía que había en esas bandas y lo atractivo de los videos. Luego había una guitarra de mi mamá en mi casa y la empecé a usar. Yo era fanático del dibujo, pero cuando tomé la guitarra dejé todos los demás hobbies de lado.

NE: yo tocaba la guitarra hace mucho tiempo; de hecho estuve tocando con Becerra en otra banda, ambos como guitarristas. En ese tiempo escuchaba mucho a Rage y a Dream Theater, siempre andaba pensando en música y en canciones que solo sonaban en mi mente; escribí algunas ideas bien básicas hasta que llegó a mi mente el verso y el coro de The Wolf Inside por allá por el 2009, 2010 mientras llegó una batería por casualidad a mi casa y me puse a tocar con 25 años de edad aproximadamente. Matías me contactó porque estaba buscando músicos y le dije que estaba aprendiendo a tocar, así que nos juntamos y eso me motivó a continuar con la batería.

CS: desde pequeño estuve ligado a la música a través de mi padre y mi hermano, quienes toda la vida escucharon Rock. Crecí viendo en VHS videos de Iron Maiden, Metallica o Guns ‘N’ Roses, por ejemplo.

KT: ésta es otra pregunta que suelo hacer para presentar sus influencias. Nombren sus diez álbumes favoritos de Metal.
Me costó mucho elegir (*risas*).


NE: álbumes favoritos, más no en orden.

NB: aaah, me faltó el Lateralus de Tool (*risas*).

Use Your Illusion 1 y 2 – Guns ‘N’ Roses

KT: ¿Cuáles son las dificultades que puede tener una banda de Metal en Chile? ¿Algún aspecto que se les complique?
NB: las dificultades son todas las que te puedas imaginar. No hay nada a tu favor: ni las productoras, ni la cantidad de gente que apoya lo nacional –aunque sí hay muchos metaleros-, lo caro que es producir discos, la falta de difusión en las radios, lo difícil que es tocar en vivo y que quedes conforme con el sonido.

MB: en Chile hay mucho fanático del Metal, pero suelen apoyar bandas que son mundialmente famosas. Cuesta mucho que le den una oportunidad a las bandas emergentes. Por otro lado, la escena underground es modesta y no hay recursos para hacer cosas de buena calidad, desde organizar eventos con buen sonido y buena difusión a grabar un álbum o lo que sea. Eso significa que el trabajo es doble porque, aparte de hacer el trabajo musical, nos toca financiar o autogestionar hasta el último detalle de lo que hacemos, considerando que cada uno de nosotros tiene su empleo a tiempo completo y que hay que compaginar la música con el resto de nuestras vidas.

CS: la difusión siempre será difícil en un país chaquetero y que en general no valora los esfuerzos de bandas emergentes como nosotros, prefiriendo bandas extranjeras, cuando acá hay muy buen material y excelentes músicos, pero la realidad es que hay muy pocas opciones aquí en Chile de triunfar. Es cosa de ver un poco la escena: todas las bandas que buscan éxito se van al extranjero a exprimir el potencial de su banda. Espero que algún día esta situación cambie en beneficio de la maximización de la cultura musical chilena.


KT: y bueno, otro aspecto de Parasyche es que ustedes son muy conscientes de su contexto. Quiero decir, me incluyo en el grupo de personas que conoció a la banda por los videos de covers que hacían. ¿Qué opinan del rol del internet en el Metal, considerando que crecieron en esta época?
MB: hoy en día, el público que escucha y consume Metal lo hace principalmente por internet. Hoy poca gente compra discos físicos en comparación a como pudo haber sido hace unas décadas y nosotros queríamos darnos a conocer. Encontramos contenido musical que es potencialmente viral por las imitaciones que hace Nico y el humor en el Metal, y lo usamos para nuestro trabajo. Hasta ahora ha sido un éxito la campaña de este año, pero estamos conscientes de que no es suficiente si queremos llegar lejos en la música. Así que ahora pensamos seguir explorando los canales digitales con contenido viral que publicite y potencie el contenido original. Esto es un trabajo en paralelo pues no sirve de nada tener publicidad si no sacamos contenido original nuevo, y estamos conscientes de esto. Y eso nos obliga a seguir innovando para no aburrir. Esperamos que algún día esto nos dé una base suficientemente sólida para poder dedicarnos al 100% a nuestro contenido musical original.

NB: el internet tiene sus cosas malas, pero hoy es vital para la difusión. Lo sabíamos y cuando descubría que podía hacer reír a la gente imitando vocalistas, sabía que era algo que funcionaba en YouTube, así que decidimos que había que aprovechar esto para llamar la atención y promocionar nuestro primer disco. En otras épocas los músicos se disfrazaban para llamar la atención; hoy se puede hacer eso a través de memes en las redes sociales (*risas*).

CS: en esta época es una de las herramientas a bajo costo y al alcance de mucha gente, la cual tiende a ser usuaria de plataformas de consumo audiovisual; solo falta una buena idea y con la ayuda de mucho trabajo de exposición pueden llegar a ser conocidos en la escena, sobretodo en la juvenil. Es una buena arma que nosotros no descartamos seguir explotando.

KT: pues puedo decir que su contenido original ha sido una agradable sorpresa. Y hablando de su contenido, ¿de dónde sacan las ideas para sus letras? Tal vez mencionar algunas de las ideas que estuvieron detrás de las canciones de Insanity Origins.
MB: principalmente las letras han nacido de vivencias personales, como lo es Box of Hate con el tema de la rabia o Vesania con esas de tomar la justicia por la propia mano, o de hechos o historias que nos han llamado la atención como Detonation, que habla de una masacre, o Cachafaz, que es la leyenda de un demonio chileno. A eso le agregamos de nuestra propia cosecha para intentar generar letras llamativas y transmitir una cierta emoción en cada tema.

NE: también nacen de cosas que hemos querido expresar, como es el caso de The Wolf Inside que habla de unos pastores de algunas religiones que son conocidos por estafar a la gente. Algunos son hechos concretos, otras ideas o visiones personales o colectivas y otras son historias ficticias netamente narrativas.


NB: yo te puedo hablar de las letras en las que más participé: Vesania está inspirada en tomar la justicia por las propias manos frente a cualquier abuso y por ese motivo decidimos vincularla con la historia de la película Taxi Driver para facilitar el relato. Por otro lado, Cachafaz se trata de un mito chileno muy desconocido que encontré en un libro sobre un demonio que la gente puede invocar para adquirir poderes musicales. Y Need trata de adicciones que llevan a la muerte. Nosotros hacemos la música primero, o al menos en este disco fue así, y luego buscamos una letra que conviva con la música creada.

NE: exactamente. Una vez creado el tema, introducimos la idea que musicalmente se acerque más al concepto de la canción. Cuando estábamos componiendo Detonation sabíamos que era un tema acerca de la locura porque en los primeros riffs ya estaba clara la idea; creo que fue uno de los pocos temas que fue escrito con una idea clara, que expresaría locura, y luego se hizo la letra basándose en un hecho de locura máxima.

CS: yo me uní de nuevo a la banda cuando las letras ya estaban en su fase final. Las letras, en comparación a muchas bandas, están estructuralmente muy bien hechas: cada palabra está bien pensada, la temática es entretenida, se usaron muy buenos conceptos y afortunadamente arrojó muy buenos resultados.

KT: lastimosamente, no he podido hacer seguimiento a toda la promoción del álbum. ¿Han podido hacer conciertos? ¿Alguno de gran importancia o significado para ustedes?
NB: debido a varias razones no habíamos podido hacer conciertos en vivo. Hasta que el pasado 28 de octubre ya estábamos listos y ése fue el debut oficial. En el nuevo video para The Wolf Inside incluimos imágenes de ese día importantísimo para la banda.

CS: fue nuestro lanzamiento oficial en el cual asistió una gran cantidad de fans en una sesión privada donde solo tocamos nosotros y compartimos con toda la gente que nos fue a ver. Fue una experiencia soñada.

KT: ¿Y tienen planeadas otras actuaciones en el futuro cercano?
NE: claro que sí. En este momento estamos coordinando otros conciertos: viendo el lugar y la fecha; dónde podamos conseguir un lugar grande; un lugar que sea cómodo, por supuesto. También queremos hacer una gira nacional y quizás, quién sabe, ir a otros países.

CS: obviamente que sí; debemos potenciar todo lo que significa exponernos al medio para, de a poco, ser conocidos por nuestra música más que por las imitaciones de Borie, lo que sin duda nos ayuda mucho, pero esperamos que eso se iguale o revierta contra la música generada.


KT: algo que me llamó la atención de Insanity Origins es lo ecléctico que es: en ese álbum consigues muchas influencias y estilos. ¿A dónde pueden ir, musicalmente hablando, luego de esta obra, considerando que ya han abarcado bastante?
NB: nos gustaría seguir promoviéndonos como una banda de Metal “sin etiqueta”, es decir, mantener esa versatilidad de Insanity Origins, que se da producto de la libertad y comodidad de no tener que hacer solo Thrash o Heavy Metal, sino poder explorar y mezclar variadas influencias. Creo que para el siguiente disco exploraremos más en las voces también debido a que varios podemos cantar, y también por la “presión” que ahora tengo como un vocalista que se puede acomodar a distintos estilos vocales. Hay que sacarle más provecho a eso. También habrá mayor uso de las cuerdas graves en las guitarras.

MB: tenemos bastante material. Ahora, mirando lo que tenemos, puedo pensar que el disco será algo más experimental. Seguirá siendo versátil, pero esta vez seguramente evocará emociones distintas a Insanity Origins. Idealmente queremos mezclar esta nueva tanda de ideas frescas y aterrizarlas para lograr atrapar a quien las escuche y mantener esa musicalidad que tiene InsanityOrigins, dejando melodías o pasajes dando vueltas en la mente luego de escuchar.

CS: probablemente es en donde entregaré un poco de mis influencias, que ya son bien variadas, como te diste cuenta. Yo también compongo y espero entregar unos toques que agreguen un poco más de agresividad y brutalidad sin dejar de lado la melodía y las composiciones complejas; ese lado Thrash y Progresivo. Es lo que más se acerca a continuista, pero renovado.


KT: o pueden hacer como Paradise Lost y hacer Pop con tintes electrónicos tras un álbum o dos. ¿Tienen alguna anécdota curiosa o graciosa que les haya pasado como Parasyche?
NB: un dato curioso que se me ocurre es que no planeábamos hacer un video para Detonation. No iba como “single”,, pero se ha hecho nuestra canción más conocida por lejos gracias al video. Tenemos otros singles en mente, pero debido a lo caro que es hacer un videoclip, decidimos hacer uno sencillo primero y luego hacer los videos para los singles con más presupuesto. Tampoco consideramos The Wolf Inside como un single. Dentro de unos meses tendremos novedades con respecto a esos videos que sí habíamos planeado.

KT: alejándonos del tema musical, ¿tienen otros intereses aparte de la música? ¿Alguna otra pasión?
NB: la cerveza.

MB: yo soy ingeniero y me gusta el mundo de la tecnología. Me atraen los temas de análisis de datos, inteligencia artificial y cosas en esa línea. Sí, la cerveza también (*risas*). Yo sé que a los Nicos les gusta mucho el tema digital, internet y redes sociales. Por eso no era de sorprenderse que termináramos utilizando YouTube como plataforma.

NB: sí, a mí el diseño gráfico (mi profesión), el cine y las series.

NE: a mí me gusta mucho las mezclas y probar técnicas y sonidos nuevos. También me apasiona mucho la bicicleta. Siempre conversamos que YouTube era el medio para nuestro fin.

CS: los autos me gustan mucho. Me gusta mucho el mundo de las tuercas; sin ser mecánico comparto mucho el gusto de ir a eventos y exposiciones de autos. Y ese perfeccionamiento profesional constante.

KT: ¿Alguna vez han tenido momentos de duda? Sé que el mundo de la música es muy complicado. ¿Cómo se mantienen motivados para perseverar?
MB: por supuesto que hemos tenido dificultades. Hemos tenido discusiones fuertes donde no podemos llegar a acuerdos, pero al final de cuentas ha pesado más que somos amigos y que tenemos un sueño en común. Y constantemente trabajamos el tema de la comunicación de la banda: la manera en que tomamos decisiones; el respeto y la confianza. Cada año mejoramos un poco en esos aspectos.

NE: como dice Matías, es difícil y cuesta porque cada uno entiende y tiene conceptos distintos de todo, pero tratamos de trabajar por sobretodo la relación interpersonal. Por eso tratamos de juntarnos a veces a solamente pasarla bien.

CS: desde esta alineación vigente no hay dudas; solamente ganas de seguir creciendo y afianzándonos como banda, compañeros y amigos.

KT: siempre he tenido curiosidad con respecto a cómo las bandas duran por tantos años: suelen ser tres, cuatro o más personas tratando de estar de acuerdo en un solo punto y eso es muy complicado. ¿Tienen algún método para llegar a un acuerdo o depende de las circunstancias?
MB: somos cuatro. Solemos exponer puntos de vista y si no hay un acuerdo evidente, entonces votamos. Si hay un empate, volvemos a argumentar favor de una idea u otra, y si después de tooooodo eso no hay acuerdo… cara o cruz (*risas*).

NE: generalmente en la banda, la idea que mejor convence a los demás es la que queda. Cuando alguien llega con una idea extensa, generalmente puede decidir sobre ella, pero si todos los demás están en desacuerdo, tratamos de llegar a un consenso y generalmente tratamos de quedar todos contentos. Cuando no hay consenso, usamos la moneda. Realmente usamos la moneda (*risas*).

MB: cada uno entiende que lo más sano es ceder cada vez que se pueda. Todas las ideas son importantes y a veces la mezcla de dos o más ideas termina siendo mejor.

NE: tal como dice Matías, aprendimos a ceder. Y eso evita muuuuchos conflictos y nos ahorra mucho tiempo.

CS: todos exponemos argumentos, como podrás ver, ante alguna situación, sea delicada o no. Si no hay consenso, entonces se vota, como ya dijeron los muchachos. La minoría acata las decisiones de la mayoría.


KT: bueno, para terminar quisiera agradecerles una vez más por esta gran oportunidad. Por último les pido que dejen un mensaje a todas las personas que han leído esta entrevista.
MB: hola a todos (*risas*).

NE: muchas gracias por el tiempo y el espacio. Ojalá que puedan apoyar no solo a nosotros, sino también a las emergentes y nuevas de sus propias tierras. ¡Así ayudan a que el Metal sea mucho más grande!

MB: un saludo a todos los metaleros en Venezuela, Latinoamérica y el mundo. Les agradecemos por darse el tiempo de leernos. Los invitamos a disfrutar de nuestro material disponible en YouTube, Facebook y Spotify, y les decimos de manera humilde que seguirán teniendo noticias de nosotros, porque estamos motivados a seguir haciendo nuevo y mejor Metal lml

NB: muchas gracias por leernos y a Sail Away por difundir esto. Un abrazo a todos los que se han reído y disfrutado de la música con nosotros. Estamos felices del apoyo que hemos recibido y solo queremos seguir adelante y visitar muchos países.

CS: muchas gracias por la oportunidad de mostrar un poco que el Metal chileno también tiene algo que decir. Los invitamos a todos a escuchar nuestro álbum, Insanity Origins. ¡Saludos!

jueves, 31 de marzo de 2016

Crítica: Slayer - Repentless.



Quienes me han leído con asiduidad en este lugar o en algunas otras páginas que frecuento como escritor –ustedes saben cuáles son-, estarán enterados de que la mayoría de los álbumes que he reseñado son aquellos que me gustan o de los que trato, por lo menos, de extraer cosas positivas. Un amigo una vez me dijo que, en su debido momento, me tocaría escribir sobre obras por las que no sienta mucha predilección, cosa que es verdad, pero la realidad es que siempre he preferido escribir acerca de lo que me gusta en lugar de despotricar contra un trabajo o una banda en particular por el mero hecho de que una canción, una obra e incluso una carrera me ha decepcionado –en especial cuando siempre hay alguien que puede apreciar cosas en dichos casos que tú no aprecias. Un pensamiento bastante altruista de mi parte, lo sé. Habiendo dicho eso, en los últimos meses he desarrollado esa necesidad de expresar lo que opino y siento hacia una agrupación que siempre ha sido enaltecida como una especie de grupo intocable por lo que emanan para sus aficionados –aunque esta costumbre es bastante notoria en casi todos los fans del Heavy Metal-, pero que ha hecho tantas burradas en los últimos tiempos que finalmente pienso que tengo algo que decir al respecto con mis dos centavos de opinión: Slayer y una carrera que se ha ido al garrete. Esto último cubre los últimos 25 años.

Los tiempos recientes han sido complicados para la banda de Tom Araya y Kerry King. La tercera separación del combo norteamericano con su baterista fundador e icono, Dave Lombardo, no pudo haber sido de peor manera con él soltando linduras acerca de King y cómo la agrupación es manejada como un negocio donde una pieza tan importante como él no veía mucha compensación monetaria por sus servicios –todo esto derivó en una novela dramática acerca del manejo del sustento financiero de Slayer como si fueran un banco o una empresa de cualquier índole. Cosa que es entendible –al fin y al cabo, un grupo de esta envergadura ya es más un negocio que una fuerza artística-, pero que demuestra la falta de apreciación hacia una figura que es uno de los rasgos sonoros más característicos de Slayer –la batería de Lombardo es clave para comprender lo que es la banda de California. Ojo, yo respeto totalmente la carrera de los de King a través de los años: sus cinco primeros álbumes son seminales para el desarrollo del Metal extremo, su directo es uno de los mejores del mundo e incluso he disfrutado con algún que otro tema suelto de sus obras posteriores al gran Seasons in the Abyss de 1.990. Pero es escuchar las constantes peleas por dinero, las problemáticas insulsas con otras bandas y el maltrato verbal al fallecido Jeff Hanneman por parte de su otrora compañero King y me hago la pregunta: ¿Qué tan diferentes son los Slayer actuales de los Metallica a los que se ha denostado a ultranza en los últimos veinte años? Cielos, me leo y sueno como un fanático irredento de los de Ulrich –que también he dicho que se merecen su respeto por su pasado y su crítica respectiva por el presente-, pero digo esto para ilustrar el contexto de putrefacción administrativa que circunde a la banda de Kerry King y Araya.

Todo esto estaría bien si la calidad de la música de Slayer –o el producto que ofrecen, si nos queremos mantener en la jerga de negocio- se mantuviera en un cierto estándar –después de todo, hay muchos artistas de diferentes disciplinas y épocas que han alegado que los periodos de tensión sacan lo mejor de ellos. La progresión de la banda de Thrash Metal es interesante en el sentido de que su modus operandi ha cambiado desde su cenit en los 80s y principios de los 90s en comparación con el resto de su carrera: de mantener una base musical sólida y de hacer leves, pero importantes modificaciones en su sonido (los 80s y principios de los 90s) a mantener la misma línea de trabajo a partir de mediados de los 90s –exceptuando la experimentación de Diabolus In Música, claro está. Quienes digan que Slayer y compañía nunca han experimentado en su sonido no saben de qué va esto, en mi opinión; uno escucha el Hell Awaits en toda su gloria impía y suena claramente diferente a la precisión y contundencia de un Seasons in the Abyss. ¿Qué me pueden decir de la velocidad avasalladora de Reign In Blood en comparación de los ritmos más densos, sombríos y atmosféricos de South Of Heaven? Y ninguno de los álbumes acotados se asemeja al génesis más Heavy y “venenoso” de la banda, Show No Mercy. Verán, debajo de lo que parecía ser una inamovible filosofía sonora yacía una plétora de creatividad en Slayer que les permitía hacer álbumes de Thrash Metal fenomenales y al mismo tiempo mantenerse frescos e incluso un tanto innovadores; un duro y cortante contraste con su versión actual que peca de repetitividad y entregan con una consistencia alarmante trabajos que, a oídos de un servidor –no represento en absoluto a ningún otro oyente de la banda-, no aportan a su catálogo ni al de sus fans.

Repentless no es un álbum de Slayer; es sólo otra pieza más en el narcisista castillo musical de Kerry King que debería ser llamado “Kerry King feat. Tom Araya – Repentless. La participación de dos músicos de primer nivel como Gary Holt en la guitarra y Paul Bostaph en la batería reemplazando al gran Dave Lombardo es algo totalmente superfluo en el desarrollo del sonido de la banda –principalmente porque el sonido no es más que un refrito constante y la banda ya no es una como tal. Yo estaba seguro de que el álbum iba a sonar como suena, pero tenía la vaga ilusión de que los fichajes de estos dos tremendos músicos harían que el estilo de Slayer mutara un poco hacia algo diferente; no mejor o peor, sino simplemente diferente. Trabajos sempiternos como Hell Awaits, Reign in Blood o South of Heaven eran álbumes oscuros, poderosos e intensos; pero se basaban en unas composiciones brillantes y con una musicalidad que les permitía variar de forma leve (aunque notable en su impronta) el sonido de la banda en cada entrega –cosa que no hacen desde hace mucho tiempo. Un álbum tan vilipendiado como Diabolus in Música, con todas las virtudes y defectos que pueda acarrear, era por lo menos un intento de la banda de variar un poco y salirse de la rutina. Sí, probablemente fue un experimento fallido, pero había un intento por reestructurar una fórmula agotada. Curiosamente, ese álbum había sido conceptuado en casi su entereza por Hanneman –saquen sus propias conclusiones. Y en muchos casos, probar algo diferente te permite desarrollar nuevas virtudes; pero creo que pedirle innovación a los de Los Ángeles es como pedirle un trío a dos modelos suecas: sabes que te vas a llevar una decepción, pero de todas formas guardas la tenue esperanza de que te digan que sí. Al final sabemos cómo acaban ambos casos, ¿verdad?

Escuchar Repentless es como ver una película de Arnold Schwarzenegger en los 80s: sabes exactamente lo que vas a recibir y hay aproximadamente un 0% de sorpresa en la propuesta. Sólo que Slayer no te vende el producto con el carisma y aplomo del austríaco; al contrario, hacen el proceso de escucharlo cada vez más difícil de digerir. Podría hacer un análisis extensivo de cada tema, pero eso sería caer en un esfuerzo superfluo e innecesario. Lo que impera en este álbum es la pesadez estilística de la banda por seguir estirando un sonido del que ya no pueden extraer más ideas o conceptos; todo se basa en los mismos ritmos rápidos y conocidos que, por más brutales que suenen, se han convertido en algo totalmente predecible. Y es que todo lo que puedan esperar de los Slayer de hoy en día está aquí: velocidad abrasadora, riffs afilados de King –Holt solo está para hacer lo que el pelón le diga- y un Araya que grita como un poseso en el 95% del álbum. Sucede que hemos escuchado eso un millón de veces ya. Por eso hago hincapié acerca de la inclusión de Holt y Bostaph puesto que dos músicos de este talante deberían tener mayor potestad en las composiciones, pero sólo siguen los patrones de los designios del patrón. El problema de los Slayer actuales radica en el hecho de que suenan pesados y caóticos por el simple motivo de la reputación que conlleva ser Slayer. Para ellos, es casi una obligación sonar como suenan y no es ninguna sorpresa que el resultado final sea así cuando realmente no quieren sonar así; y si dicen que lo desean, se están engañando a sí mismos como aficionados porque no atisbo el menor resquicio de calidad o pasión en esta obra, más que tenues destellos en algunas piezas del álbum.

Claro, el álbum es un éxito en ventas en varias partes del mundo y la prensa “especializada”, sin el menor coraje para decirles sus verdades al grupo por temor a perder una entrevista, les rinde pleitesía a este disque trabajo llamándolo “una obra maestra” o “un retorno de los maestros”, así que King puede dormir tranquilo a sabiendas de que no han publicado básicamente nada y han obtenido una ganancia de ello, al más puro estilo de empresa capitalista salvaje. Éste es un trabajo arrogante y forjado bajo el precepto de que pueden hacer pasar cualquier cosa como un álbum de Slayer y salirse con la suya. Ojo, yo no critico a la banda por su deseo de generar dinero a base de sus trabajos puesto que al final del día viven de ello; critico el hecho de que publiquen álbumes totalmente innecesarios e intrascendentes en su discografía por el mero hecho de forrarse los bolsillos –que al aficionado, por más pasional y parcial que pueda ser, no se le puede ofrecer cualquier porquería o despropósito. Slayer han sido vapuleados (justamente) por sus aficionados por las acciones nocivas y dictatoriales de un líder que ha perdido el control de la banda y no sabe qué hacer al respecto, además de encender el piloto automático, hacer más álbumes innecesarios y aprovechar las proezas de su directo para seguir capitalizando con el deseo de sus aficionados de verlos en vivo –esto último siendo algo totalmente entendible, desde la óptica de ambas partes puesto que consiguen un beneficio mutuo. No importa para nada el retorno de Lombardo hace unos años, ni que fallezca Jeff, ni que músicos de primer nivel como Holt o Bostaph –quienes han hecho muy buenos álbumes en los últimos años- se unan a Slayer. Nada de eso importa. Hoy en día, esta banda es una empresa que gira en torno a un músico desfasado y que actualmente no puede componer un tema decente para salvar su vida llamado Kerry King. Repentless es la representación absoluta de los Slayer que tenemos hoy: sosos, repetitivos y sin ideas. Un grupo pesado y ruidoso que nos pone a todos a dormir.